
Empiezo a escribir en una noche cargada de emotividad y descargada de sentimientos, los cuales fueron vertidos en una charla muy sincera que tuve hace unas horas atrás... Estuve pensando durante mucho rato como escribir y describir lo que significan estas líneas, tratando de argumentarle sensatez a algo que es tan insensato como el sentir, poniéndole razones a lo que no se razona y tratando de entender lo inentendible.
En cierto modo el título me ayudará, es una canción que además pude subir al facebook, que tuve el placer de escuchar.
Durante esta semana muchas cosas me han pasado, tantas que no podría explicar como uno puede sentirse cada vez un poco más disminuido, aminorado y amilanado por las situaciones, Natalia me dijo: "tú eres fuerte y podrás ser mejor, mucho más de lo que eres", yo no creo que sea fuerte, creo que soy demasiado débil y susceptible a las situaciones del entorno.
En días así, el dolor no solo te consume de pena, sino que te consume energía vital, y es por eso que tuve que entregar mis palabras en este momento, antes que el dolor las consumiese, antes que la pena las borrase, como va borrando parte de mi vida, es la única vez que lo había dicho, en mucho tiempo, lo sentía te lo dije, lo aceptaste y sonreíste, si lo sé, no soy Edward, de hecho él no diría esas cosas de esta forma, las diría presuntamente de otra manera, pero que más da... tú le diste a la escasa literatura de mi vida, un giro muy especial, tocaste mis nulas condiciones poéticas, para poder transformarme en un buen narrador de historias románticas... es cierto, antes hablaba en versos, vacíos, sin sentido, pues no había quien los llenase, pero estabas ahí, y lo dejaste caer como rocío sobre el verde campo, revitalizante como una lluvia en sequía, refrescante como una brisa en el verano, diferente como un cactus sin espinos y fui aprendiendo, a conocerte, tus historias, tu vida, tu poesía, tus locuras y ¿qué más puedo decir?, ¡ah! claro, que pasó lo que me advertían que no me tenía que pasar, lo que te dije que no temía sentir, pero que a fin de cuentas me causa este contraste, de alegría y tristeza, saber que el sentimiento tiene que partir, pues esperas a tu galopante salvador...
Pero de todos modos, estoy agradecido, porque no siempre se puede sentir así y si este fuera el último sentimiento que tuviese que tener, pues más feliz aún, ya que si algo grande me dejaste, fue una pena y un cariño...